La comida saludable: esencial para una buena figura

Actualmente, la belleza física está sobrevalorada. Una estatura por encima de 170 centímetros, una figura esbelta, unos ojos encantadores, unos rasgos finos, unos labios carnosos, pueden abrir grandes puertas en este mundo.

No obstante, a pesar de estar sobrevalorada, indudablemente mantener nuestro cuerpo en buenas condiciones físicas, es esencial para vivir saludable y con optimismo ante la vida. Saber que nuestro cuerpo cuenta con una figura agradable nos ayuda a tener nuestro ánimo arriba.

Pero para tener buena figura, es necesaria la combinación de voluntad, disciplina y perseverancia. Lograr mirarnos al espejo y encontrar en poco tiempo el cuerpo que deseamos no es tarea fácil, pero tampoco imposible. No obstante, si el desánimo se apodera de nosotros y empezamos con gran ilusión nuestro plan de ejercicios y nuestra dieta, pero luego dejamos ambas cosas, pues no llegaremos a ningún lugar.

Y hablando precisamente de planes, la estrategia ideal para lograr una buena figura es la unión entre los ejercicios físicos y la dieta. Ahora bien, hay que tener claro que para cada figura que queramos, es necesario un plan de ejercicio determinado y una dieta diferente, pues no es lo mismo querer bajar de peso que querer aumentar masa muscular, o simplemente tonificar nuestro cuerpo.

Sin embrago, hay que tener claro una cosa: la clave de cualquier dieta para que realmente cause un efecto positivo es que esté integrada por comida saludable. No se trata si queremos, por ejemplo, aumentar de peso, de comer cuanto dulce o carbohidratos tengamos a nuestro alcance, sino de combinar alimentos ricos en elementos que ayuden a aumentar la masa muscular, pero sin dañar a nuestro organismo con exceso de grasa.

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De ahí que el consumo de frutas, vegetales, alimentos bajos en grasa animal y azúcares, sea fundamental para nuestra dieta. También mantener un consumo moderado de bebidas alcohólicas y gaseosas es esencial, los jugos de frutas son mejores y más sanos, e igual de deliciosos.

En fin, que con una combinación de ejercicios adecuados para lograr nuestros objetivos y una dieta saludable, que combine las proteínas, las grasas, los carbohidratos, los azúcares, las vitaminas, etc., obtendremos una figura como la que siempre hemos soñado.

Salir a cenar no es cualquier cosa

Salir a cenar no es un acto cualquiera, de esos que marcan la cotidianidad y parecen imperceptibles en la rutina de un agitado día de trabajo. Salir a cenar va mucho más allá de la simple satisfacción de la necesidad de comer. No, salir a cenar es una acción de lujo, de diversión, de romanticismo, aun cuando no se realice con una pareja.

No por gusto salir a cenar es un acto nocturno, para el cual nos vestimos, nos engalanamos y buscamos un restaurante que podamos pagar, pero el más caro para nuestras posibilidades.

Y es que una salida a cenar es una manera de romper la rutina y hacer valer la magia de la buena comida. Comer es mucho más que una necesidad básica, es un goce, un disfrute del cuerpo.

No por gusto los restaurantes de lujo son tan caros. Es que allí las personas acuden a experimentar el ritual de una secuencia de platillos que se complementan y entre todos conforman un todo delicioso. Si la compañía es buena, entonces la cena será inolvidable, y probablemente la antesala de una noche de amor en la intimidad.

No se trata de elegir los platillos más extraños y rebuscados, sino de dar rienda suelta a la imaginación y entregarse al disfrute. Siempre es bueno probar algo nuevo, quién sabe qué nos pueda sorprender.

A toda esta sucesión de platos debe añadirse una bebida que puede ser el vino, siempre bienvenido en estos espacios. Elegir el vino también es cosa serie, pues no se trata de beberse cualquier vino acompañado de cualquier comida. En aras de hacer que la cena sea mucho más deliciosa se han establecido pautas como la de elegir un vino tinto para acompañar la carne roja; el blanco para los pescados y la carne blanca y el dulce para los postres.

Y el postre, por supuesto, es el colofón de una cena especial, ese último sabor que cerrará el acto mágico de una comida.

Es cierto que la vida anda a una velocidad espantosa y que la comida rápida es la ideal para enfrentar la velocidad que nos impone la existencia, pero hacer un alto y salir una noche a cenar es una de las mejores maneras de evadir la prisa de la modernidad.

Otra vez literatura y comida

La historia de la literatura está llena de grandes ejemplos de escritores que mezclaban sus historias con condimentos de todo tipo. Si bien algunas lo hacen de manera muy explícita y otras con un poco más de sutilezas, lo cierto es que muchas son las historias que llegan a los lectores combinadas con el arte culinario.

De España hay un ejemplo de cómo literatura y paladar pueden llegar de la mano. Se trata de las obras del escritor Manuel Vázquez Montalbán.

Quien haya leído a este autor seguramente estará de acuerdo en que es uno de los escritores españoles que mejor ha entretejido el tema culinario a partir de tramas que nada tienen que ver con las historias policiacas que narra.

Las obras de Montalbán no son simples historias de policías y ladrones, son, además, serios tratados sobre la sociedad además de excelentes manuales de cocina.

El protagonista de estas historias es un cocinero apasionado que disfruta la cocina como un arte al que hay que dedicar cuerpo y alma. Es impresionante como Vázquez Montalbán hilvana estas historias sórdidas, de muertes y secuestros, de lamentos y pérdidas, con la memoria relacionada con el paladar.

Muchos lectores de Vázquez Montalbán reconocen que este autor es fascinante precisamente por esa manera de mezclar dos mundos aparentemente distantes. Este es uno de sus grandes méritos. El personaje protagónico de estas historias, Carvalho, es una especia de ídolo para la cantidad de lectores que encuentran en él un paradigma.

Quien lea las novelas de este escritor encontrará una excelente guía culinaria que le servirá para preparar exquisitas recetas.

A Vázquez Montalbán lo han entrevistado en múltiples ocasiones sobre estas aficiones de su personaje protagónico, pero este trata de responder de la manera más sencilla posible, porque Carvalho ha tomado vida propia y es simplemente así, un hombre de una vida compleja que disfruta sobremanera pararse frente a un fogón a preparar deliciosos alimentos.

Sobre esta relación se pueden hacer lecturas de distinto sentidos, como la que propone el escritor al decir que la cocina es una metáfora de la cultura.

Pero más allá de las interpretaciones, las novelas de Vázquez Montalbán son excelentes muestras de buena literatura y excelentes muestras de la cocina más exquisita.

Generadores para evitar crisis

Actualmente la competencia cada vez es más feroz, levantar un negocio en estos días depende de muchos factores que van más allá de la calidad de un producto y de las habilidades de un gerente para lidiar con todo el trabajo.

Y es que las personas ahora tienen la voz, porque llegaron a nuestras vidas las redes sociales y allí podemos opinar cuanto queramos.

En este contexto tan peligroso para las empresas un restaurante no debe correr ningún riesgo. Cualquier precaución que se tome para evitar una crisis es una buena inversión. Una de las medidas que todo propietario de restaurante u hotel debe tomar es la adquisición de un generador de electricidad.

Sí, quienes opinen que esto es un gasto de dinero innecesario pueden esperar pacientemente, porque estas cuestiones son como bombas de tiempo, que no explotan hasta que lo hacen y arrastran consigo todo lo que encuentren a su paso.

Imaginemos que de pronto un restaurante u hotel se quede sin fluido eléctrico, eso es impensable. Si esto ocurre y no se soluciona de inmediato probablemente tendrán que buscarse otro trabajo las personas que allí laboren porque ese sitio estará a un paso de la ruina.

Por eso es mejor precaver antes que lamentar, y un generador de electricidad es la solución. Hay varios sitios donde se puede adquirir de forma segura generadores diesel. Allí encontrará generadores eléctricos de distintos modelos, pero sobre todo, generadores de diesel. Si creíamos que era lo mismo un generador de diesel que uno de gasolina, estamos equivocados. Por eso es mejor investigar un poco antes de lanzarnos a comprar cualquier cosa.

Los generadores diesel tienen a su favor ser extremadamente eficaces en su función de suministrar energía en casos donde el fluido eléctrico se haya perdido a causa de algún desperfecto en las líneas.

Los generadores de diesel se distinguen de los de gasolina porque poseen un sofisticado sistema de encendido por medio de la compresión de aire que los hace mucho más ahorradores de combustible.

Otra de las ventajas de los generadores diesel es que hacen mucho menos ruido. Esto es muy demandado actualmente, porque realmente el ruido que hacen los otros generadores es casi insoportable. Además, los vecinos de nuestro negocio no tienen por qué aguantar este ruido que emitiríamos en caso de tener un generador de gasolina.

Por eso el asunto del ruido es tan demandado en el mercado, porque no es lo mismo un aparato que funcione como un tractor a un equipo eficiente y silencioso.

Otra de las características de los generadores diesel es que son muy sencillos de proteger, el mantenimiento se hace de forma muy simple y si el propietario no está interesado en aprender a hacerlo se pueden contratar los servicios de un especialista.

Cualquier plus de garantía que le demos a nuestro negocio es un resguardo para evitar crisis prevenibles.

Para degustar un buen café. Algunas recetas.

Acerca del café se habla mucho, y frecuentemente se habla mal culpando al mismo de infinidad de consecuencias, siendo en realidad lo negativo, la falta de moderación en su consumo.

El efecto de la cafeína sobre la actividad cardíaca, y sobre la circulación, hace que llegue a los músculos una cantidad de sangre oxigenada que puede contribuir a mejorar el desempeño físico. Además el café permite que el cuerpo queme grasa y esto retrasa el cansancio de los músculos. En este recetario usted encontrará recetas de café de comprobados efectos terapéuticos contra: afonía, cefalea, resaca. Un café fuerte, (negro, bien cargado tiene probados efectos en las siguientes situaciones: asma emotiva (o nerviosa), fiebres, fatigas, apoplejías, albuminuria, dolores musculares.

Recetas de café que pueden beberse de sobremesa o en cualquier otra ocasión.

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Aroma de mujer

Ingredientes: 45 ml café exprés, 15 ml licor de café, canela en polvo. En taza de café de 60 ml se cuela el exprés, se agrega el licor de café y se espolvorea con una pizca de canela. Se sirve con azucarera y especiero con canela en polvo.

Balkánico

Ingredientes: 60 ml café exprés, 140 ml yogurt, azúcar refino o miel de abejas, jugo de limón.

En copa de coctel alta de 8 onzas o en un vaso de medida similar, se sirve yogurt natural, se agrega café fuerte y azúcar a gusto, se remueve agregándole jugo de ½ limón mediano.

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Barítono

Ingredientes: 45 ml café exprés, ½ hoja de salvia fresca azúcar refino. En taza de 90 ml se coloca la ½ hoja de salvia del fondo al borde por el lado derecho del asa, se cuela en la taza el exprés, se deja 1-2 minutos, se extrae la salvia y se endulza a gusto. Este café tiene efectos terapéuticos sobre la afonía.

Bembita bombón

Ingredientes: 45 ml café exprés, 30 ml licor de cacao, canela en polvo, gotas de limón, azúcar refino.

En taza de 90 ml se cuela el exprés y se agrega el licor de cacao, se agregan de 2 a 5 gotas de limón y se mezcla con cucharilla. Se espolvorea con una pizca de canela en polvo y se sirve con azucarera.

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Café con crema

Ingredientes: 45 ml café exprés, crema de leche. A la taza de café exprés endulzado, se le añade la crema a gusto.

Para un buen amigo, un buen café.

Merengue italiano para sellar una deliciosa cena

Comer bien es un gustazo para el espíritu. No es lo mismo servirse una comida cualquiera que degustar un plato con todo el ritual que esto merece. Es decir, disfrutar cada bocado, saborear la comida. En fin, hacerlo como se hace con una obra de arte, porque la buena comida es eso: arte.

Y en el arte de cocinar sabroso los italianos tienen un sitio privilegiado, no se trata solamente de la fama que han alcanzado en este campo, sino de la que se merecen.

Pero los italianos no solo son expertos en las pizzas y las pastas, sino que también tienen una tremendísima fama como reposteros.

Nada mejor que sellar una buena comida con un buen postre. Ese es el complemento de cualquier cena que se respete. Y uno de los componentes de los postres que ha distinguido a los italianos es el merengue.

Una receta muy conocida es el Plátano acaramelado con muselina de natillas, jengibre y nata montada. Es un platillo exquisito. Es un Parfait, como un helado hecho a base de natillas, merengue italiano y nata montada. Y por supuesto que no podía ser un merengue cualquiera, sino el conocido merengue italiano.

Este delicioso merengue se puede elaborar fácilmente en casa. Se hace con 2/3 de azúcar y 1/3 de claras de huevo. Es muy sencillo de preparar. El primer paso es poner al fuego una cacerola con el azúcar y el agua, la cantidad de agua solo debe tapar el azúcar, es decir, una cantidad justa para que ni se pase ni se quede corta. Esta mezcla se pone al fuego hasta que esté a punto de bola.

Al tiempo que se prepara este almíbar se inicia el proceso de batido de las claras de huevo. Cuando esté a punto de merengue se le agrega el almíbar. Esta receta tiene variaciones, porque algunos reposteros prefieren agregar el azúcar directamente, no obstante, otros recomiendan que se haga con almíbar porque de esta manera las claras logran conservarse mejor. De esta manera se elabora este componente imprescindible del Parfait, claro que el dulce completo es mucho más complejo, lo que el merengue italiano se puede usar para hacer otros tipos de postres.

Una cena maravillosa merece un postre maravilloso.

Platos típicos españoles, la comida andaluza y gallega.

La comida española, sin dudas de las más variadas y preferidas del mundo, debido a que posee tantos platos como tan disímil es su cultura, lo que la hace única e irrepetible al paladar.Muchas regiones son fieles representantes, que ponen a España en uno de los primeros lugares en cuanto a gastronomía se refiere. Entre esas regiones sin dudas se encuentran Andalucía y Galicia.

Son devotosrepresentantes de la cultura ibérica, y en cuestiones de cocina no se encuentran lejos de eso, gracias a la gran diversidad y particularidad de sus platos.

De Andalucía se pudiera hablar mucho sobre gastronomía, platos como las frituras donde se destaca el uso del aceite de oliva para su confección, hacen de este palto exquisito. Y qué decir del gazpacho, tan reconocido a nivel mundial y ganador de variados concursos de comida típica española, hacen de esta región única, las sopas de chirlas, el paté con aceitunas o los productos provenientes del mar, pudieran ser algunos de los que no deberían dejar de mencionarse cuando se habla de comida andaluza, porque solo en Andalucía saben cómo elaborarlo de forma maravillosa, lo que hace de la región un destino turístico de interés, divertido y deliciosa.

La cocina gallega de gran calidad, los mariscos, las carnes de diferentes tipos y texturas, los derivados lácteos, productos agrícolas, la ternera, el pulpo, el lacón y sus vinos, son algunas de los productos esenciales de la gastronomía de la región.

La cocina gallega, otra fiel representante de la cultura y región ibérica, se caracteriza por platos de gran sencillez, en cuanto a cocción e ingredientes se refiere, pero que hacen de la misma una d las preferidas en toda España y el mundo. Platos bien discretos y sencillos peor con sabores que nunca se olvidaran, para los amantes de una buena comida.

Adicta a los mariscos y a aditivos sencillos, que juegan un papel importantísimo, capaces de brindar intensos sabores, para ofrecer una auténtica experiencia de disfrute del paladar.

Los pinchos y tapas gallegas, tapas de pulpo a la gallega, de orejas, de lacón, de jamón o de zorza, o las famosas tortillas gallegas, son de los más demandados.

Ambas regiones, sin dudas, fieles representantes de una típica “dieta mediterránea”.

Buena comida en España

Degustar un buen platillo es uno de esos placeres que vale la pena atesorar en este mundo de comidas rápidas. Tanto para los españoles como para quienes llegan de visita el universo culinario del país es sorprendente y delicioso.

Hay una inmensidad de restaurantes que vale la pena recomendar porque cada uno tiene un sello que lo identifica y un chef que avala su calidad.

En España se puede comer de todo, pero no se puede perder de vista la comida típica del país, que es deliciosa. Muchos platillos son oriundos de zonas específicas y es en esos sitios donde hay que buscarlos.

Una de las especialidades de los cocineros del área es la paella. Pero no una paella cualquiera, sino una que lleva de todo un poco y que el resultado es único. Este platillo, que identifica a Valencia, es uno de los más alabados dentro del amplio panorama culinario español.

Ni hablar del cordero asado y del jamón, son otras dos especialidades que hacen salivar a cualquiera, no existe un mejor sitio donde comer estas exquisiteces que España. Y es que los cerdos que allí se crían tienen fama a nivel mundial.

La fabada es otra de esas delicias por las que bien vale la pena llegarse a Asturias. Se trata del plato más difundido en esa región y uno de los que identifica a España en todo el mundo. Se trata de un plato que contiene alubias blancas y cerdo. En la elaboración y la riqueza de la carne radica su secreto.

De La Rioja sobresalen las patatas a la riojana. Es un plato que conjuga patatas, chorizo, pimientos choriceros, pimentón y laurel. Actualmente se hace en todo el país.

Los andaluces aportaron al menú el conocido gazpacho que, como sabemos, se hace a base de tomate. Para algunas personas el gazpacho es una sopa y para otras es una ensalada, pero la clasificación no importa tanto, sino que es una receta ideal para refrescarse en tiempos de calor.

Estas son solo algunas de las delicias que se hacen en el país, que tiene muchísimos atractivos, pero sin dudas la comida es uno de los mayores.

El alcohol y las bebidas.

Acompañar las comidas con alguna bebida es tan antiguo como la propia humanidad, o usarla para disfrutar algún tiempo de ocio. Las bebidas, que poseen como principal componente el alcohol son conocidas como bebidas alcohólicas, dependiendo del grado de alcohol que posean se clasifican.

El alcohol, en menor o mayor grado, les brinda un sabor característico así como ciertas propiedades que las distinguen de otras. En la actualidad se conoce una gran variedad de ellas; y para obtenerlas se emplean diversas materias y variados procedimientos, tanto naturales como químicos.

La materia prima fundamental para la elaboración de dichas bebidas debe contener altos por cientos de azúcares, pues al ser sometidas al proceso de fermentación dan como resultado un líquido rico en alcohol, que al estar compuesto de una gran variedad de elementos, especialmente agua. A estas sustancias obtenidas se le aplica un proceso químico llamado destilación con el fin de eliminar las sustancias no fundamentales en su constitución.

Para que un líquido produzca alcohol es necesario que éste fermente y que en dicho líquido se encuentren glucosa, sacarosa o lactosa, algunos frutos poseen estas sustancias de forma natural, a veces en cantidades increíbles, algunos ejemplos son, el higo, la ciruela, la cereza, la manzana, y en mayor cantidad en la uva. La sacarosa y la levulosa se encuentran en la caña de azúcar, la remolacha, el maíz, el sorgo y en muchos otros vegetales. Los jugos de la caña y la remolacha son tan ricos en sacarosa que de ellos se obtiene el azúcar para abastecer el mercado mundial. La lactosa es una materia que produce alcohol por medio de su hidratación y fermentación.

Como se podrá notar, la industria licorera está íntimamente ligada a la botánica. Todas las bebidas alcohólicas, sin excepción, se obtienen del mundo vegetal, no importa que ciertos minerales y algún producto del reino animal estén presentes en la fórmula. Por eso se puede afirmar que no es posible obtener alcohol ni los sabores que caracterizan cada bebida, sin la presencia de los vegetales.

Pocas son las sustancias orgánicas que contienen todos los ingredientes necesarios para elaborar una bebida; no obstante, debe hacerse una excepción con las uvas. Ellas contienen glucosa, color fijador, sabor, levadura, además de otros elementos que las distinguen como las frutas por excelencia para la producción de exquisitas bebidas, como el vino, de gran preferencia mundial.

Comer, rezar y amar: el poder de la buena cocina

El arte y la comida no tienen por qué andar separados, pues se trata de dos cosas que enriquecen el espíritu. Claro, no la comida que solo sirve de mero alimento, sino la que está hecha para satisfacer el placer del paladar.

No es por gusto que arte y comida se den la mano y se vean reflejados juntos en varias manifestaciones artísticas. El cine es una de ellas, y abundan películas cuya trama se desarrolla en una cocina. Si bien la concina no es el centro en este caso, sí lo es de alguna manera la comida. Se trata del filme Eat, pray, love (Comer, rezar, amar), una hermosísima película protagonizada por la conocida actriz Julia Roberts.

En este filme la comida desempeña un rol fundamental, pues la protagonista es una mujer que ha perdido los deseos de disfrutar la vida y lo nota cuando un día percibe que no le interesó para nada lo que había almorzado. Liz, que es el nombre de la protagonista, decide que quiere recuperar ese placer que significa saborear un buen platillo. Y, por supuesto, se va a Italia.

Allí, entre el vino, las pastas, las pizzas, esta mujer vuelve a sentir el placer de oler, probar y aprovechar al máximo una comida deliciosa. No fue por gusto que Ryan Murphy, el director del filme, seleccionara Italia como el escenario de este renacer degustativo de la protagonista.

Allí ella defiende que no importan los patrones de belleza que imponen a las mujeres una talla y un peso ideales, sino que vale la pena disfrutar de la comida sin que esto implique una culpa.

Esta película se estrenó en el año 2010 y desde entonces a la fecha se convirtió en un filme que brinda inspiración y sirve de impulso para tomar las riendas de la vida propia y lanzarse a rescatar los placeres que se daban por perdidos.

Muchas escenas de esta película tienen la comida como centro.

Aunque la película recibió un sinfín de comentarios negativos, lo cierto es que se trata de un bello culto a la importancia de sentirse bien con uno mismo. Y qué mejor receta para ello que “comer, rezar y amar”.